Citas en París, Francia

Cita HD Fueltech, hoy de Jorge Luis Borges

2019.07.29 17:32 HDfueltech Cita HD Fueltech, hoy de Jorge Luis Borges

Cita HD Fueltech, hoy de Jorge Luis Borges

https://preview.redd.it/i9tly5whh9d31.png?width=1080&format=png&auto=webp&s=6d25f80a210b0191b2ee9fedd1f77cbc1aae9522
#FelizLunes estimados amigos.

Hoy Colombia está de fiesta por el triunfo de nuestro compatriota, Egan Bernal. Cientos de colombianos se acercaron hasta los Campos Elíseos de París para presenciar la gesta histórica de Egan Bernal, al ganar el Tour de Francia. El ciclista del equipo Ineos también se vistió de blanco como el mejor joven de la competencia.

Nos gustaría compartir una cita del aclamado escritor, poeta, ensayista y cuentista argentino, cuyas obras se han convertido en clásicos de la literatura del mundo del siglo XX, Jorge Luis Borges

"Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído."

#HDfueltech #EganBernal #EganEs #JorgeLuisBorges #Citas #Bogotá #Colombia

https://www.instagram.com/hdfueltech/
submitted by HDfueltech to Citaseimagenes [link] [comments]


2019.04.11 05:43 romadv Acerca del citado

¡Hola!
Soy nuevo aquí pero interesado en leerles e incluso participar quizá.
Me gustaría proponer que, si a ustedes les parece bien, se instaurase en este sub algún tipo de norma con respecto al citado y las referencias, ya que resulta harto difícil de encontrar una cita concreta si sólo tenemos la obra, el autor, y la página, ya que existen múltiples ediciones de casi cualquier obra en múltiples editoriales y el número de página suele variar de una edición a otra, cosa mala.
Gran cantidad de instituciones académicas y autores suelen usar el sistema APA, en textos impresos o imprimibles con notas al pie y lista de referencias bibliográficas al final, pero en Internet, siendo las condiciones materiales de otra naturaleza, simplemente prefiero incrustar la referencia completa entre paréntesis en el momento en que hago la cita, y sin preocuparme de usar cursiva para los títulos porque muchas veces el medio no lo permite (como es el caso de Reddit), por ejemplo:
"Todo es una mierda", tal y como dijo Fulano Mengánez (Mengánez, Fulano, 1989. Holística escatológica revisited, 2a Edición. Tomo II, capítulo 25, párrafo 3°. París, Francia: Editorial Zutano).
¿Por qué usar un sistema de citado y referencia como este? Pues porque de esta manera la información se hace localizable, las fuentes se pueden contrastar, y podemos saber de lo que estamos hablando exactamente en cada momento.
¿Por qué no usar un sistema como este? Porque nos mola el caos y estamos comprometidos con el colapso de la sociedad...
Espero haber sido de ayuda con mi contribución. Saludos.
submitted by romadv to filosofia_en_espanol [link] [comments]


2018.03.03 18:46 mematodeuntiro El nacimiento, la vida y la muerte, según el filósofo Santiago Kovadloff.

En una entrevista donde habla de Macri, Cristina, el Peronismo, el debate sobre la despenalización del aborto, el rol del Papa y algunas cosas más, me gustaría extraer este pequeño fragmento donde expone sobre el nacimiento, la vida y la muerte. Desde ya recomiendo escuchar (y ver, si es posible) toda la entrevista completa.
 
LINK: https://www.youtube.com/watch?v=h6HzN-Mfw0g
 
Extracto a partir de 39:46
 
Luis Novaresio: "¿Nos morimos y qué pasa, Santiago?"
Santiago Kovadloff: "Bueno. Yo puedo hablar desde la siguiente perspectiva, a un hombre joven todavía como usted."
LN: "No tanto..."
SK: "No, no. No quiero exagerar, pero evidentemente la diferencia entre nosotros está clara. Yo ya sé que he vivido la mayor parte de mi vida. Desconozco, por supuesto, qué día he de morir, pero sé que estoy más cerca del final que de lo que podríamos llamar el tránsito hacia el final. Creo que los hombres malentienden la muerte cuando la conciben como desenlace. Nos vamos muriendo, y dejamos de morir al expirar. La muerte es lo que voy viviendo. La muerte es lo que me está sucediendo. Cuando celebro mi cumpleaños, celebro también, aunque más moderadamente, el tránsito del tiempo. Dejamos de morir al expirar y por eso, lo escribí hace poco: lo ideal es nacer dos veces y morir una. Se nace dos veces cuando uno es parido por su madre, la primera vez, y por un proyecto vocacional la segunda. Y se trata de morir una sola, en manos de la naturaleza, sin que eso implique la pérdida del ideal de la pasión por la creación de una obra, de un proyecto, de una vida."
LN: "Tal cual lo conocemos nosotros, todo indica que este tránsito final, que me gusta no tomarlo como desenlace, nos priva de seguir militando en esa pasión. Vaya a saberse, no sabemos qué es esto, pero pareciera."
SK: "Así es. El protagonista de la muerte, en cada caso, es alguien a quien podemos decir no yo. El muerto es no yo. El que muere, agoniza y expira soy yo."
LN: "Y después, ¿fantasea o tiene la convicción de qué es?"
SK: "Mire. Le voy a decir algo. Para mí el milagro es haber sido uno por una única vez. Si un milagro es algo irrepetible e inusual, haber sido uno por una única vez me basta."
LN: "Con eso alcanza. Nunca se aferró a la idea de la reencarnación..."
SK: "No. Yo creo que los años van enseñándonos a dejar lugar a los que siguen, más que reivindicar el del hecho a la perpetuidad."
LN: "Eso me gusta, que la reencarnación es casi un gesto de soberbia o de egoísmo, de volver a ocupar espacios que por ahí pueden ocupar otros."
SK: "Si. Además, digamos con todo el respeto que les debo a quienes creen en la inmortalidad del alma, me parece mucho más interesante haber protagonizado el tener un alma, el haber vivido, el haber sentido, el haberme emocionado con un amanecer, con un amor, con la posibilidad de un encuentro con un amigo, a que la redundancia."
LN: "Alguna vez le robé a una enfermera, en una situación muy crítica, una frase que me ha marcado y que describió algo que yo no sabía poner en palabras, y es que 'el deseo es el arquitecto de la vida'."
SK: "Si. Lacan puro. Es que creo verdaderamente: somos el fruto de nuestro deseo. Éste es el segundo nacimiento del que yo le hablaba. Lo que nos llama, lo que nos impulsa. Siempre recuerdo un efecto muy notable que produjo en el padre de Mozart, una carta que él siendo jovencito le escribió, harto de estar en París, donde el padre lo obligaba a tocar en Versalles para que ganara unos pesos, unas monedas. Y él le pide al padre, le suplica que lo deje partir para Italia porque dice 'acá en Francia están matando la música como ya mataron la poesía. Papá entienda usted, hay tres músicos en Alemania: Bach, Haendel y yo'. Tenía 20 años. El padre, naturalmente, le dijo que era un mocoso impertinente!. ¿Él acaso creía que era Mozart? No era Mozart. Pero resulta que tenía razón. Ahora, la razón que tuvo, tuvo que ver con la robustez del deseo. Ningún creador lo es porque la vida le resulta fácil. La potencia en una vocación va contra toda evidencia y contra toda dificultad. Puede mucho más que la adversidad. Los grandes artistas, los grandes pensadores, no han compuesto sus obras en condiciones óptimas."
LN: "Y esto es muy interesante, porque el deseo parece como un acto de quietud, de sentarse a desear pero casi como una cosa mal llamada 'zen'. El deseo es el que inmediatamente precede al acto, y el acto convencido..."
SK: "Es que el deseo se adueña de nosotros. Nosotros no tenemos vocación, la vocación nos tiene a nosotros. Estamos en sus manos si deveras la tenemos. Y es un milagro que debe ser agradecido. Si uno pudiera elegir cuando tiene una vocación, sin duda alguna optaría por un margen de oportunidades que se le brinden, pero la vocación es imperativa, autoritaria. O se cumple con ella, o se perece. Rainer Maria Rilke, en las Cartas a un joven poeta, le responde a Kappus, su interlocutor, cuando Kappus jovencito le dice 'yo no sé si debo seguir escribiendo'. Entonces Rilke, que no era mucho mayor que él, pero era más sabio, le dice 'Mire. Si en la más serena de sus noches usted se pregunta ¿puedo dejar de escribir?, o ¿moriría si dejo de escribir?, su respuesta es sí, moriría, quédese tranquilo.'"
 
Hasta acá lo que me interesaba compartir. Espero que les haya sido tan interesante como a mí. En lo posible, repito, tomarse una horita para verla completa.
Por último, cierra con algo para aquellos que no se sienten atraídos por la lectura.
 
LN: "Siempre sueño cuando charlo con algún pensador, o algún filósofo, que hay alguien que no ha sido tomado por el virus maravilloso de la lectura, y que siempre se está a tiempo. Lo está mirando alguien que no siente que la lectura es un placer incomparable. Sedúzcalo con algún texto."
SK: "Bueno. Recién citaba unos poemas de Borges. Yo creo que una experiencia que a mí me ha ayudado mucho a difundir la poesía ha sido brindársela a quienes no leen pero pueden oír. De pronto, haciendo alguno de los espectáculos a los que usted se refería, me tocó leer o decir poemas ante gente que nunca había vivido la emoción de la lectura. Y al finalizar el espectáculo me decían '¡Es extraordinario esto!'. ¿Y cuál es el secreto?. Todo texto es, además de un manuscrito, además de una obra originalmente escrita, como si dijéramos una partitura. Hay que ejecutarla bien con la voz, porque la voz es la que le infunde credibilidad a lo que se dice."
 
Yo no soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de eso, tengo en mí todos los sueños del mundo.
 
Ventanas de mi cuarto,
de mi cuarto que es uno entre millones del mundo que nadie vé.
(Y si lo viesen, ¿qué veerían?)
Dan al misterio de una calle cruzada constantemente por gente,
con una carroza que lo conduce todo por el camino de nada.
 
¿Qué sé yo de lo que seré, yo que no sé lo que soy?
¿Ser lo que pienso? Pero hay tantos que piensan ser lo mismo,
que no podemos ser tantos.
 
(Cita casi textual de Tabaquería, por Fernando Pessoa)
submitted by mematodeuntiro to argentina [link] [comments]


2016.07.18 15:48 anticasta La guerra civil está llegando a Francia

"Estamos al borde de una guerra civil". Esa cita no vino de un fanático o un loco. No, vino del jefe de la Seguridad Nacional de Francia, la DGSI (Dirección General de la Seguridad interior), Patrick Calvar. De hecho, él ha hablado muchas veces del riesgo de una guerra civil. El 12 de julio, advirtió a una comisión parlamentaria, encargada de una introspección de los ataques terroristas del año 2015, y en torno a los mismos.
En mayo de 2016, ofreció casi el mismo mensaje a otra comisión de parlamentarios, esta vez a cargo de la Defensa Nacional. "Europa", dijo, "está en peligro. El extremismo está en aumento en todas partes, y ahora estamos volviendo nuestra atención a algunos movimientos de extrema derecha que se están preparando para una confrontación".
¿Qué tipo de confrontación? "Enfrentamientos intercomunitarios", dijo, educadamente, para "una guerra contra los musulmanes". "Uno o dos más ataques terroristas", añadió, "y podríamos tal vez ser testigos de una guerra civil".
En febrero de 2016, frente a una comisión del Senado a cargo de la Información de Inteligencia, dijo otra vez: "Estamos ahora mirando a la extrema derecha que está a la espera de más ataques terroristas para entablar una confrontación violenta".
No se sabe si el terrorista al volante del camión, que arremetió contra la multitud el Día de la Bastilla, el 14 julio en Niza y asesinó a más de 80 personas, será el detonante de una guerra civil francesa, pero podría ayudar a ver qué es lo que crea el riesgo en una Francia y otros países, como Alemania o Suecia.
La razón principal es el fracaso del Estado.
  1. Francia está en guerra, pero al enemigo nunca se lo nombra
Francia es el principal objetivo de repetidos ataques islamistas; las carnicerías terroristas islámicas más importantes tuvieron lugar en la revista Charlie Hebdo y el supermercado Hypercacher de Vincennes (2015); el Teatro Bataclan, sus restaurantes cercanos y el estadio Stade de France, (2015); el fallido atentado en el tren Thalys; la decapitación de Hervé Cornara (2015); el asesinato de dos policías en Magnanville en junio (2016), y ahora el atropellamiento con el camión en Niza, en el día de conmemoración de la Revolución Francesa de 1789.
La mayor parte de esos ataques fueron cometidos por musulmanes franceses: ciudadanos que regresaron de Siria (los hermanos Kouachi en Charlie Hebdo), o islamistas franceses (Larossi Abballa que mataron a una familia de la policía en Magnanville, en junio de 2016), que más tarde afirmaron su lealtad a Estado Islámico (ISIS). El asesino del camión en Niza era un tunecino, pero estaba casado con una francesa, con la que tuvo tres hijos, y vivía tranquilamente en esa ciudad hasta que decidió asesinar a más de 80 personas y herir a varias docenas más.
Después de cada uno de estos trágicos episodios, el presidente François Hollande se ha negado a nombrar al enemigo, se negó a nombrar al islamismo -y especialmente se negó a nombrar a los islamistas franceses- como el enemigo de los ciudadanos franceses.
Para Hollande, el enemigo es una abstracción: "terrorismo" o "fanáticos". Incluso cuando el presidente se atreve a nombrar al "islamismo" como el enemigo, se niega a decir que va a cerrar todas las mezquitas salafistas, prohibir las organizaciones de la Hermandad Musulmana y salafistas en Francia, o prohibir velos para las mujeres en la calle y en la universidad. No, en cambio, el presidente francés reafirma su determinación por las acciones militares en el extranjero: "Vamos a reforzar nuestras acciones en Siria e Irak", dijo el presidente después del ataque en Niza.
Para el presidente de Francia, el despliegue de soldados en su patria es solamente para acciones defensivas: una política de disuasión, no un rearme ofensivo de la República en contra de un enemigo interno.
Así, frente a este fracaso de nuestra elite -que fue elegida para guiar al país a través de los peligros nacionales e internacionales-¿cuán asombroso es si los grupos paramilitares se están organizando para tomar represalias?
Como Mathieu Bock-Côté, sociólogo en Francia y Canadá, dice en Le Figaro:
"Las élites occidentales, con una obstinación suicida, se resisten a nombrar al enemigo. Frente a los ataques en Bruselas o París, prefieren imaginar una lucha filosófica entre la democracia y el terrorismo, entre la sociedad abierta y el fanatismo, entre la civilización y la barbarie".
  1. La guerra civil ya ha comenzado y nadie quiere llamarla por su nombre
La guerra civil comenzó hace dieciséis años, con la Segunda Intifada. Cuando los palestinos ejecutaron ataques suicidas en Tel Aviv y Jerusalén; los musulmanes franceses comenzaron a aterrorizar a los judíos que viven en paz en Francia. Durante dieciséis años, los judíos - en Francia - fueron asesinados, atacados, torturados y apuñalados por ciudadanos musulmanes franceses, supuestamente para vengar a la población palestina en Cisjordania. Cuando un grupo de ciudadanos franceses que son musulmanes declara la guerra a otro grupo de ciudadanos franceses que son judíos, ¿cómo lo llama a eso? Para el establishment francés, no es una guerra civil, sólo un lamentable malentendido entre dos comunidades "étnicas".
Hasta ahora, nadie quería establecer una conexión entre estos ataques y el ataque asesino en Niza contra personas que no eran necesariamente judías - y llámela por su nombre: una guerra civil.
Para el muy políticamente correcto establishment francés, el peligro de una guerra civil comenzará solamente si alguien toma represalias contra los musulmanes franceses; si todo el mundo solamente se somete a sus demandas, todo está bien. Hasta ahora, nadie pensaba que los ataques terroristas contra los judíos por parte de los musulmanes franceses; contra los periodistas de Charlie Hebdo por los musulmanes franceses; contra un empresario que fue decapitado hace un año por un musulmán francés; contra el joven Ilan Halimi por parte de un grupo de musulmanes; contra los niños escolares de Toulouse por un musulmán francés; contra de los pasajeros del tren Thalys por un musulmán francés, contra las personas inocentes en Niza por un musulmán casi francés eran los síntomas de una guerra civil. Estas matanzas siguen siendo vistas, hasta hoy en día, como algo parecido a un trágico malentendido.
  1. El establishment francés cree que el enemigo son los pobres, los viejos y los decepcionados
En Francia, ¿quiénes son los que más se quejan de la inmigración musulmana? ¿Los que más sufren del islamismo local? ¿Quiénes más le gusta beber una copa de vino o comer un sándwich de jamón y mantequilla? Los pobres y los viejos que viven cerca de las comunidades musulmanas, porque no tienen dinero para mudarse a otro lugar.
Hoy en día, como resultado, millones de pobres y ancianos en Francia están dispuestos a elegir a Marine Le Pen, presidente del derechista Frente Nacional, como próximo presidente de la República; por la sencilla razón de que el único partido que quiere luchar contra la inmigración ilegal es el Frente Nacional.
Sin embargo, debido a que estos ancianos y pobres franceses quieren votar por el Frente Nacional, se han convertido en el enemigo del establishment francés, de derecha e izquierda. ¿Qué les está diciendo el Frente Nacional a estas personas? "Vamos a restaurar a Francia como nación de los franceses". Y los pobres y los viejos le creen, porque no tienen otra opción.
Del mismo modo, los pobres y los ancianos en Gran Bretaña no tuvieron más remedio que votar por el Brexit. Tomaron la primera herramienta que les dieron para expresar su decepción por vivir en una sociedad que ya no les gusta. No votaron para decir, "maten a estos musulmanes que están transformando mi país, robando mi trabajo y chupando mis impuestos". Ellos sólo están protestando contra una sociedad a la que una élite globalizada había comenzado a transformar sin su consentimiento.
En Francia, las elites globalizadas hicieron una elección. Decidieron que los "malos" votantes en Francia son gente poco racional, demasiado tonta, demasiado racista para ver la belleza de una sociedad abierta a las personas que a menudo no se quieren asimilar, que quieren que usted se asimile a ellos, y que amenazan con matarle si no lo hacen.
Las elites globalizadas hicieron otra elección: tomaron partido en contra de sus propios ancianos y pobres porque esa gente ya no los quieren votar. Las elites globalizadas también optaron por no luchar contra el islamismo, porque los musulmanes votan a nivel mundial a favor de la élite globalizada. Los musulmanes en Europa también ofrecen un gran "zanahoria" para la elite globalizada: votan colectivamente.
En Francia, el 93% de los musulmanes votaron por el actual presidente, François Hollande, en 2012. En Suecia, los socialdemócratas informaron que el 75% de los musulmanes suecos votaron por ellos en las elecciones generales de 2006; y los estudios muestran que el bloque "rojo-verde" consigue un 80-90% de los votos musulmanes.
  1. ¿Es inevitable la guerra civil? ¡Sí!
Si el establishment no quieren ver que la guerra civil ya ha sido declarado primero por los extremistas musulmanes -si ellos no quieren ver que el enemigo no es el Frente Nacional en Francia, la AfD en Alemania, o los Demócratas de Suecia- sino el islamismo en Francia, en Bélgica, en Gran Bretaña, en Suecia; entonces una guerra civil sobrevendrá.
Francia, al igual que Alemania y Suecia, tienen un ejército y una policía lo suficientemente fuertes como para luchar contra un enemigo islamista interno. Pero en primer lugar, tienen que llamarlo por su nombre y tomar medidas en su contra. Si no lo hacen, si dejan a sus ciudadanos nativos en la desesperación, sin otros medios que no sean armarse y tomar represalias. Sí, la guerra civil es inevitable.
submitted by anticasta to podemos [link] [comments]


2016.06.19 12:58 EDUARDOMOLINA Alberto Garzón. "No entiendo cómo hay gente en el PSOE que prefiere que gobierne Rajoy o Rivera a nosotros",salvo que pertenezcan a esa minoría social que ha saqueado este país”. “La izquierda -dijo- son principios y valores en defensa de los derechos de la mayoría social”

http://www.tercerainformacion.es/articulo/actualidad/2016/06/19/alberto-garzon-no-entiendo-como-hay-gente-en-el-psoe-que-prefiere-que-gobierne-rajoy-o-rivera-a-nosotros
"Alberto Garzón se ha presentado esta mañana en Vallecas con uno de sus discursos más de izquierdas de lo que va de campaña. Lo esbozó ayer por la tarde en Alicante, junto a representantes de las formaciones de la confluencia A la Valenciana y otro/as miembros en la coalición Unidos Podemos. Pero hoy apretó más las clavijas y en su habitual tono didáctico, pero contundente, reclamó que quienes se sienten de izquierdas “tienen la obligación moral y política de tomar partido”.
“La izquierda -dijo- son principios y valores en defensa de los derechos de la mayoría social”, para apostillar sin concesiones que, el próximo 26J, con las urnas ya encima de la mesa, “no se puede quedar nadie de izquierdas sin ir a votar”.
Las más de un millar de personas que se dieron cita en el acto organizado por Izquierda Unida en el auditorio al aire libre de Villa de Vallecas vieron y escucharon a un Garzón en su salsa. Contribuyeron quienes le acompañaban en el sombreado y acogedor escenario: su compañera en el Congreso en los poco más de cinco meses de legislatura fallida, Sol Sánchez; la eurodiputada y responsable de Política Internacional de IU, Marina Albiol, todo/as ello/as presentados por el también eurodiputado Javier Couso.
La guinda la puso la portavoz de la CGT francesa, Camille Montuelle, venida expresamente de París a este acto para contar la intensa lucha que protagoniza su sindicato contra la reforma laboral que trata de imponer el gobierno socialista. Montuelle dejó claro que esta reforma por parte de quienes también se dicen de izquierdas en su país “quiere poner en cuestión todos los derechos de la clase trabajadora en Francia. Buscan favorecer sólo a los empresarios y condenar a los trabajadores mediante el chantaje”.
Apuntó especialmente a la manipulada imagen internacional que interesadamente se da de la respuesta trabajadora al Gobierno socialista francés y señaló que “no existe violencia, mucho menos por parte de los sindicatos”. Denunció que “los hechos aislados que tanto se reproducen buscan criminalizar las manifestaciones”.
Alberto Garzón, por su parte, cerró el acto y desgranó un discurso didáctico y directo. Empezó destacando la relevancia “de hacer un acto como este, aquí en Vallecas” para pedir a renglón seguido a los presentes “algo más importante que el voto, os pido vuestra participación y ayuda para convencer a la gente. Lo hago porque estamos cada vez más cerca de ganar al PP y eso requiere un esfuerzo”.
Contrapuso el “modelo del PP”, ese que está jalonado de “corrupción, recortes y política de derechas”, al que representa Unidos Podemos, “el de la recuperación de derechos, la innovación, la ciencia, la defensa de todos vosotros y vosotras. Hay que elegir”.
Por eso llamó directamente a que dentro de ocho días “no se puede quedar nadie de izquierdas sin ir a votar”. Y, junto a las certezas, mostró también alguna duda, la principal de ellas la de “no entender cómo hay gente en el PSOE que prefiere que gobierne Rajoy o Rivera a nosotros, salvo que pertenezcan a esa minoría social que ha saqueado este país”.
Por si a alguien le quedaba alguna duda, tanto en Vallecas como en el resto del Estado, indicó que “no somos antisistema, el sistema es antinosotros. Por eso el sistema tiene que ser cambiado”.
“Frente a nuestra coherencia -dijo-, los demás aportan miedo, y a quien de verdad le damos miedo es a la minoría que ha saqueado este país”.
Alberto Garzón hizo un guiño a la heterogeneidad del público del acto de una agradable mañana vallecana y avisó a lo/as presentes que “¡Ojo! La confluencia no la hicimos los partidos, fue posible porque vosotros la exigisteis en la calle y fuisteis vosotros quienes la construisteis”.
“Su nerviosismo -valoró- es un claro indicador de nuestras posibilidades”. Y se guardó para la parte final de su intervención una puntilla definitiva sobre las expectativas de lo que puede ocurrir el día de las urnas: “Soy comunista. Lo he sido siempre. Pero ya no soy ese ‘comunista majo’, ahora soy un ‘comunista peligroso’, y eso tiene que ver con la posibilidad de que el 26J ganemos las elecciones”.
Acto de Alberto Garzón e Íñigo Errejón con En Marea en A Coruña
El Coordinador Federal de IU, Alberto Garzón estará hoy en A Coruña en un acto de apoyo a la candidatura de unidad gallega En Marea. Junto a él estarán el secretario político de Podemos, Íñgo Errejón el alcalde de la ciudad, Xulio Ferreiro, Mónica Oltra, portavoz de Compromís y vicepresidenta del Consell valenciano. En el acto intervendrán, además de Errejón, Garzón, Oltra y Ferreiro, los candidatos locales Antón Gómez-Reino, Tone y Yolanda Díaz, la secretaria general de Podemos Galicia Carmen Santos, y el diputado en el parlamento gallego Antón Sánchez, de Anova."
submitted by EDUARDOMOLINA to podemos [link] [comments]


2016.06.13 13:20 EDUARDOMOLINA Francia se prepara para una nueva gran manifestación contra la reforma laboral. El sindicato y el Gobierno dicen estar dispuestos a afianzar el diálogo. Mientras, las protestas y los paros continúan.La CGT confía en que la marcha convocada para este martes supere a la del 31 de marzo.

http://www.publico.es/internacional/francia-prepara-nueva-gran-manifestacion.html
"14 de junio. La fecha están marcada en rojo en el calendario de la Confederación General del Trabajo (CGT) de Francia. El sindicato que lidera las protestas contra la reforma laboral confía en que la manifestación convocada para este martes sea "enorme", superior a la del 31 de marzo, hasta ahora la marcha más multitudinaria contra el polémico proyecto de ley del Gobierno. Aquel día salieron a la calle 390.000 personas, según la policía, y 1,2 millones, según los sindicatos.
Esta vez, la manifestación tendrá más impacto en un país metido de lleno en la Eurocopa de fútbol. Asimismo, las huelgas siguen en algunos sectores estratégicos. Así en los ferrocarriles, para este lunes está prevista la anulación del 10% de los trenes de alta velocidad (TGV), la mitad de los otros convoyes de largo recorrido, el 30% de los regionales y el 40% de los cercanías en la región de París. Eso significa menos cancelaciones que los días anteriores, aunque en el caso de las líneas que comunican Francia con España (París-Barcelona, Lyon-Barcelona, Toulouse-Barcelona y Marsella-Madrid), un día más se van a suprimir la mitad de los trenes.
En la recogida y el tratamiento de residuos, la acumulación de basuras que eran bien visibles en París el viernes, han ido desapareciendo durante el fin de semana. Eso ha sido posible por el trabajo de empresas privadas que han reforzado sus servicios para tratar de neutralizar el paro de los empleados del Ayuntamiento.
En tanto, el Gobierno y la CGT aseguran que están dispuestos a hablar para desactivar la crisis sobre la reforma laboral, pero sin ceder en sus posiciones. "La posición de la CGT ha evolucionado y eso es bueno", señaló la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, que en una entrevista a la emisora France Inter hizo notar que el sindicato que lidera las protestas ya no reclama como condición previa para discutir la retirada de su proyecto de ley.
Además, destacó que el secretario general de la central, Philippe Martínez, dijo que no quería bloquear la Eurocopa de fútbol el pasado viernes, cuando empezó la competición, y efectivamente el transporte público de los aficionados al partido inaugural, Francia-Rumanía, no se vio perturbado como se temió. La ministra, en cualquier caso, insistió en que no se va a modificar el que es el aspecto más denunciado por la CGT de su proyecto de ley, el artículo que establece la primacía de los acuerdos de empresa sobre los convenios colectivos.
Por su parte, Martínez confirmó que tiene fijada una cita para reunirse con El Khomri el próximo viernes por la mañana y negó que se hubieran hablado durante el fin de semana, pese a las declaraciones cruzadas desde el viernes, en el sentido de que uno y otro estaban dispuestos a reunirse inmediatamente. En cualquier caso, subrayó que el encuentro programado el viernes es un progreso: "hace tres meses que pedimos discutir con el Gobierno. Notamos con satisfacción que ahora es posible". Cuando se quiere salir de un movimiento de una gran amplitud como el actual "hay que poder discutir", estimó antes de recordar que hay trabajadores en huelga desde hace una veintena de días."
submitted by EDUARDOMOLINA to podemos [link] [comments]


2016.06.04 13:59 ShaunaDorothy Sobre la política trotskista en la Segunda Guerra Mundial - Neomorenistas del PTS reviven la “Política Militar Proletaria” (Junio de 2012)

https://archive.is/cG8u0
Espartaco No. 35 Junio de 2012
La “Política Militar Proletaria” (PMP), propuesta originalmente por Trotsky en los últimos meses de su vida, era una serie de demandas centradas en la consigna por el “control sindical del entrenamiento militar”. Esta política, que despertó en aquel entonces controversia significativa entre quienes se reclamaban trotskistas, desempeñó un papel importante en desorientar a las pequeñas y a menudo aisladas secciones de la IV Internacional en los primeros años de la Segunda Guerra Mundial. La PMP no ha sido operativa desde alrededor de 1943, cuando quedó claro que los imperialistas aliados ganarían la guerra contra las potencias del Eje. Sin embargo, los neomorenistas del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) argentino la revivieron con la publicación de la antología Guerra y revolución: Una interpretación alternativa de la Segunda Guerra Mundial (Buenos Aires: Ediciones CEIP “León Trotsky”, 2004), en cuya introducción presentan su propia defensa de la PMP. Nuestros lectores podrán encontrar un análisis altamente crítico de la PMP y considerablemente más extenso que el presente artículo en Prometheus Research Series No. 2, “Documents on the ‘Proletarian Military Policy’” (Documentos sobre la “Política Militar Proletaria”, 1989), que incluye una introducción elaborada por el Comité Ejecutivo Internacional de la LCI (entonces tendencia espartaquista internacional), así como documentos contemporáneos[1] y otros análisis críticos retrospectivos espartaquistas.
Debe ser algo distinto al profundo respeto por los anales del marxismo revolucionario lo que impulsa a los empedernidos oportunistas del PTS a revivir la PMP, una política que representó conciliación a la propaganda bélica de los imperialistas aliados y que se apartó del entendimiento leninista elemental del estado burgués como un aparato para la represión sistemática contra los obreros y oprimidos que no puede ser reformado, sino que debe ser destruido mediante la revolución proletaria y remplazado por un estado obrero.
Las implicaciones reformistas y socialpatriotas de la PMP no son, por supuesto, un problema para el PTS y sus compinches internacionales (la Fracción Trotskista-Cuarta Internacional, cuya sección mexicana es la Liga de Trabajadores por el Socialismo, LTS), quienes exigen cotidianamente la “disolución de los cuerpos represivos” del estado, es decir, una petición al estado burgués a que se disuelva a sí mismo. De manera nada sorprendente, recientemente encontraron cauce para su adopción de la PMP en el contexto de la ola chovinista que azotó Argentina ante el XXX aniversario de la Guerra de las Malvinas/Falklands —una guerra reaccionaria por ambos bandos—, al exigir retrospectivamente que las organizaciones obreras impusieran la conscripción universal para ir a luchar, al mando del gorila Galtieri, por las escuálidas islas (ver artículo en p. 16). Precisamente por ser un vehículo que les permite dar rienda suelta a su acomodación a su “propia” burguesía, el PTS ve en la PMP “una teoría acabada de la revolución” cuya “perspectiva estratégica”, “programa” y “consignas” “eran mucho más maduras, e incluso superiores, a las de Lenin y los bolcheviques”.
“La guerra y la Cuarta Internacional”
En junio de 1934 Trotsky escribió “La guerra y la Cuarta Internacional”, un manifiesto sobre la inminente conflagración imperialista que desenmascaraba tajantemente las pretensiones “antifascistas” y “democráticas” de los imperialistas aliados con base en el derrotismo de Lenin. Salvo en lo referente a la defensa de la Unión Soviética, el proletariado no tenía interés en la guerra venidera, en la cual millones habrían de morir para que una u otra banda imperialista asegurara sus ganancias exorbitantes basadas en la explotación colonial. Extendiendo la política derrotista revolucionaria que guió a los bolcheviques durante la Primera Guerra Mundial y que empapa los documentos de los primeros cuatro congresos de la Internacional Comunista, Trotsky escribió:
“58. Cuando se trata de un conflicto entre países capitalistas, el proletariado de cualquiera de ellos se niega categóricamente a sacrificar sus intereses históricos, que en última instancia coinciden con los intereses de la nación y de la humanidad, en beneficio del triunfo militar de la burguesía. La fórmula de Lenin ‘La derrota es el mal menor’ no significa que lo sea la derrota del propio país respecto a la del país enemigo, sino que la derrota militar resultante del avance del movimiento revolucionario es infinitamente más beneficiosa para el proletariado y todo el pueblo que el triunfo militar garantizado por ‘la paz civil’. Karl Liebknecht planteó un lema hasta ahora no superado para la política proletaria en épocas de guerra: ‘El principal enemigo del pueblo está en su propio país’. La revolución proletaria triunfante superará los males provocados por la derrota y creará la garantía final contra futuras guerras y derrotas. Esta actitud dialéctica hacia la guerra constituye el elemento más importante de la educación revolucionaria y por lo tanto también de la lucha contra la guerra.
“59. La transformación de la guerra imperialista en guerra civil es el objetivo estratégico general al que se debe subordinar toda la política de un partido proletario”.
Ésta es la posición fundamental que los revolucionarios sostenemos en el caso de guerras reaccionarias.
Enfrentados en cuanto a la redivisión del mercado mundial, los imperialistas, tanto “democráticos” como fascistas, tenían, sin embargo, un objetivo clave en común: la destrucción de la URSS, el primer estado obrero del mundo, lo cual habría tenido consecuencias funestas para el proletariado mundial. En la víspera de la segunda guerra interimperialista, Trotsky temía que una catástrofe se aproximaba a la Unión Soviética, especialmente a la luz de los efectos desastrosos, evidentes en la secuela del pacto Hitler-Stalin, de la decapitación del Ejército Rojo perpetrada por Stalin en las purgas de los años 30. Correspondientemente, Trotsky añadió una sola cosa —ciertamente fundamental— al programa revolucionario elaborado durante la Primera Guerra Mundial: el deber del proletariado mundial de defender militarmente las conquistas de la Revolución de Octubre a pesar de la usurpación del poder político por parte de la casta burocrática encabezada por Stalin:
“8. ...Defender a la Unión Soviética de los ataques de los enemigos capitalistas, más allá de las circunstancias y causas inmediatas del conflicto, es obligación elemental de toda organización obrera honesta”.
El origen de la PMP
Sin embargo, en mayo de 1940, conforme los ejércitos de Hitler avanzaban por Bélgica y Holanda hacia París, Trotsky redactó un nuevo manifiesto sobre la guerra, el “Manifiesto de la Cuarta Internacional sobre la guerra imperialista y la revolución proletaria mundial”, que fue adoptado por una conferencia de emergencia de la IV Internacional en Nueva York. En un pasaje cerca del final del manifiesto aparece por primera vez un nuevo elemento en el programa de la IV Internacional sobre la guerra imperialista:
“La militarización de las masas se intensifica día a día. Rechazamos la grotesca pretensión de evitar esta militarización con huecas protestas pacifistas. En la próxima etapa todos los grandes problemas se decidirán con las armas en la mano. Los obreros no deben tener miedo de las armas; por el contrario, tienen que aprender a usarlas. Los revolucionarios no se alejan del pueblo ni en la guerra ni en la paz. Un bolchevique trata no sólo de convertirse en el mejor sindicalista sino también en el mejor soldado.
“No queremos permitirle a la burguesía que lleve a los soldados sin entrenamiento o semientrenados a morir en el campo de batalla. Exigimos que el estado ofrezca inmediatamente a los obreros y a los desocupados la posibilidad de aprender a manejar el rifle, la granada de mano, el fusil, el cañón, el aeroplano, el submarino y los demás instrumentos de guerra. Hacen falta escuelas militares especiales estrechamente relacionadas con los sindicatos para que los obreros puedan transformarse en especialistas calificados en el arte militar, capaces de ocupar puestos de comandante”.
Estas oraciones son la primera expresión de lo que pasaría a conocerse como la “Política Militar Proletaria”. En septiembre, un mes después del asesinato de Trotsky a manos de un esbirro estalinista, el Socialist Workers Party (SWP, Partido Obrero Socialista), sección estadounidense de la IV Internacional, adoptó formalmente una resolución sobre la nueva política militar en una conferencia en Chicago:
“Luchamos contra el envío de obreros-soldados a la batalla sin entrenamiento y equipo apropiados. Nos oponemos a la dirección militar de los obreros-soldados por parte de oficiales burgueses que no tienen consideración alguna por su trato, su protección y sus vidas. Exigimos fondos federales para el entrenamiento militar de obreros y obreros-oficiales bajo el control de los sindicatos. ¿Expropiaciones militares? Sí, ¡pero sólo para el establecimiento y equipamiento de campos de entrenamiento obreros! ¿Entrenamiento militar obligatorio de los obreros? Sí, ¡pero sólo bajo el control de los sindicatos!”
El llamado del SWP equivale a alguna forma de “control obrero” del ejército burgués, lo cual es descaradamente utópico: el estado burgués no va a ceder el control del entrenamiento militar, ni ningún aspecto del ejército burgués, mediante la legislación. Como señaló en 1941 un miembro de la IV Internacional en Europa (ver PRS No. 2), el “control sindical de la defensa nacional” bajo el régimen burgués sólo puede instituirse en un sentido fascista o corporativista; de hecho, es muy significativo que la única federación sindical que adoptó el programa de la PMP durante la guerra fue nada menos que la CTM mexicana.
Trotsky y el SWP se equivocaron al tratar de plantear un conjunto de demandas positivas para la segunda guerra imperialista mundial en la ausencia de una situación revolucionaria. Llamar por el poder estatal proletario en medio de una situación potencialmente revolucionaria para emprender la defensa contra Hitler no es lo mismo que llamar por el “control sindical del entrenamiento militar” cuando es el estado burgués el que le hace la guerra a Hitler. Como regla general, los revolucionarios preferimos emplear demandas negativas respecto al estado burgués, pues éstas son el vehículo más poderoso para movilizar a las masas contra la burguesía. Como muestra el ejemplo del PTS, las demandas positivas a las instituciones centrales del estado capitalista —el ejército, la policía y los tribunales— fácilmente pueden ser utilizadas en el sentido reformista de presentar al aparato estatal burgués como si fuera de alguna manera neutral respecto a las clases.
El propósito de ser “el mejor soldado” en un ejército burgués, la demanda por mejor entrenamiento y equipo, la absurda exigencia por el “control sindical del entrenamiento militar”, todo ello está contrapuesto al entendimiento de la Segunda Guerra Mundial como una guerra interimperialista reaccionaria en la cual el proletariado no tenía lado —excepto en defensa de la URSS—. No muy oculta en la PMP estaba la proposición de que el proletariado del mundo (fuera de Alemania) tenía un enemigo mayor que su propia burguesía, a saber, el fascismo alemán. De hecho, la nueva política militar sólo era aplicable en la Gran Bretaña, Estados Unidos y sus aliados subordinados (Australia, Canadá), por lo cual había una tendencia anglo-estadounidense tácita en la abstracción de “la burguesía” en las formulaciones de la PMP: el manifiesto de mayo de 1940 no estaba exigiendo precisamente que el estado dirigido por Hitler estableciera escuelas para el entrenamiento militar de los obreros bajo control sindical. El núcleo de la PMP era el apoyo a una guerra contra el fascismo sin dejar claro a qué clase social pertenecía el estado que libraba la guerra. Debido a la popularidad de una “guerra democrática contra el fascismo”, el efecto real de la PMP habría sido simplemente hacer más eficiente la guerra del estado burgués y democratizar su dirección.
En gran medida, la PMP se basó en una prognosis exagerada del grado al cual el proletariado lucharía contra la guerra al principio de ésta. Trotsky pensó que la necesidad bélica eliminaría rápidamente la máscara “antifascista” y “democrática” de los imperialistas anglo-estadounidenses. Esperaba que las burguesías de ambos países se verían forzadas a imponer alguna variante de dictadura bonapartista en respuesta al creciente descontento, lo cual conduciría a la lucha social y quizá a situaciones de poder dual. Además, Trotsky pensaba que, ante la lucha social interna, los imperialistas anglo-estadounidenses seguirían el ejemplo de sus aliados franceses y se volverían “derrotistas”, viendo en Hitler al mal menor. Con base en este pronóstico, Trotsky combinó incorrectamente la “lucha contra el fascismo” en la guerra con la tarea proletaria de la toma del poder.
El PTS sobre la SGM: ¿“Democracia contra fascismo” después de todo?
Aunque el PTS niega formalmente que la Segunda Guerra Mundial haya sido una genuina “guerra contra el fascismo”, todos sus argumentos en defensa de la PMP introducen, en el mejor de los casos, agnosticismo respecto al carácter reaccionario del conflicto. Así, para justificar la insuficiencia del derrotismo revolucionario de Lenin y la necesidad de una nueva política, el PTS argumenta que la Segunda Guerra Mundial representó un “salto” respecto a la primera que hacía imposible “repeticiones mecánicas de las viejas fórmulas de los revolucionarios durante la Primera Guerra”. El “salto”, por supuesto, era el fascismo, y el propósito de todo esto es justificar la noción de que se podía luchar contra él mediante el esfuerzo bélico aliado: “Que la guerra que se avecinaba era de carácter interimperialista no implicaba para los trotskistas subestimar al fascismo y la necesidad del movimiento obrero de entablar una lucha encarnizada contra él desde sus inicios, ya que sería el principal perjudicado”.
La lucha obrera contra el fascismo podía librarse solamente de manera independiente de las burguesías “democráticas”, una perspectiva por la que los trotskistas habían luchado, efectivamente, desde los inicios del fascismo. De hecho, el que la pasividad criminal del Partido Comunista Alemán ante el ascenso de los nazis de Hitler no causara ni la más mínima revuelta dentro de la III Internacional hizo que Trotsky declarara que la Comintern estaba muerta para la causa de la revolución proletaria y llamara a construir nuevos partidos comunistas que sostuvieran la bandera del leninismo. La IV Internacional, fundada en 1938 en la víspera de la guerra inminente, encarnó esta continuidad leninista.
Pero el objetivo de la PMP de actuar como “los mejores soldados” de los ejércitos aliados en la Segunda Guerra Mundial no tenía nada que ver con la lucha obrera contra el fascismo. Como Trotsky mismo había señalado en “La guerra y la Cuarta Internacional”:
“18. La impostura de la defensa nacional siempre trata de ocultarse tras la impostura de la defensa de la democracia. Si incluso ahora, en la época del imperialismo, los marxistas no identifican democracia con fascismo y están dispuestos en todo momento a rechazar los ataques del fascismo a la democracia, ¿no debería el proletariado, si se declara la guerra, apoyar a los gobiernos democráticos contra los fascistas?
“¡Flagrante sofisma! Defendemos a la democracia contra el fascismo por medio de las organizaciones y métodos del proletariado... Y si nos oponemos de manera irreconciliable a los gobiernos más ‘democráticos’ en épocas de paz, ¿cómo podemos asumir la más mínima responsabilidad por ellos durante la guerra, cuando todas las infamias y crímenes del capitalismo se llevan a cabo de la manera más brutal y sangrienta?
“19. Una guerra moderna entre las grandes potencias no será una lucha entre la democracia y el fascismo sino un conflicto entre dos sectores imperialistas por un nuevo reparto del mundo”.
El vínculo que la PMP hizo de la “defensa de la democracia” y el “antifascismo” con el esfuerzo bélico de los imperialistas anglo-estadounidenses representó una capitulación a la falsa conciencia y le cedió terreno a la propaganda bélica de los imperialistas aliados. El deber de los revolucionarios era el opuesto: exponer las pretensiones antifascistas de las clases gobernantes aliadas.
El proletariado tenía toda razón para temer y odiar la bota nazi. Pero habría sido mucho mejor que la lucha proletaria y los levantamientos coloniales paralizaran el esfuerzo bélico anglo-estadounidense, quizá conduciendo a victorias alemanas transitorias, ¡a que el proletariado apoyara implícitamente a los ejércitos aliados mediante la exigencia de soldados mejor entrenados y equipados!
Abjurando el derrotismo revolucionario
Reconociendo que el derrotismo revolucionario es un obstáculo a la adopción de la PMP —aunque sin decirlo jamás abiertamente—, el PTS centra una buena parte de sus argumentos en minimizar y oscurecer el significado de esta política leninista clave. Así, presenta el derrotismo como alguna oscura polémica interna que trataba simplemente de “reagrupar a la vanguardia y a los elementos más avanzados de la socialdemocracia, y no de formular una política activa hacia el movimiento obrero”. Hace suya la posición de un tal Jean-Paul Joubert, quien argumenta nada menos que “la fórmula” del derrotismo “no se encuentra...en el proyecto de resolución y de manifiesto de la ‘Izquierda de Zimmerwald’”, ni tampoco fue utilizada “durante los seis años siguientes a la revolución de octubre, en ningún texto importante de Lenin o de la Internacional Comunista”. “Por el contrario”, concluye Joubert, “Lenin martilla sin cesar en la ‘transformación de la guerra imperialista en guerra civil’”[2].
Todo esto va más allá del confusionismo. La lucha de Lenin por la III Internacional, incluyendo entre la izquierda de Zimmerwald, se libró sobre la base del derrotismo revolucionario y sobre el cadáver de la II Internacional socialpatriota; el derrotismo guió toda “política activa” de los bolcheviques tanto como el servilismo a los esfuerzos bélicos de sus respectivas burguesías guió la actividad de los socialpatriotas en la II Internacional. El derrotismo no es una mera consigna, sino una posición fundamental del marxismo revolucionario respecto a guerras reaccionarias. Como explicamos en PRS No. 2, el derrotismo representa precisamente el deseo, desde una perspectiva internacional estratégica, de transformar la guerra imperialista en guerra civil:
“El uso del término ‘derrotismo’ se basa en el reconocimiento de que: (1) una cadena de derrotas militares para un gobierno imperialista ayuda al surgimiento de lucha social interna, y (2) cualquier lucha social significativa en tiempo de guerra inevitablemente ‘ayuda’ a la potencia enemiga. El proletariado no restringirá la lucha de clases por temor a facilitar la victoria del ‘campo imperialista enemigo’”.
Hay varias consignas apropiadas para expresar el significado del derrotismo bajo distintas circunstancias, prominentemente la consigna de Liebknecht de “el principal enemigo está en casa” o, por ejemplo en el caso de la India colonial, simplemente “¡Abajo el imperialismo! ¡Abajo la guerra imperialista!”, consignas levantadas por el Bolshevik-Leninist Party of India durante la Segunda Guerra Mundial.
En su esfuerzo por deshacerse del derrotismo y mantener alguna semblanza “izquierdista”, el PTS crea un Trotsky a su imagen y semejanza:
“Muchos sectarios de entonces habían adoptado una posición que en apariencia seguía a Lenin a pie juntillas: ésta es una guerra imperialista, por lo tanto se impone una actitud de derrotismo revolucionario. Pero Trotsky rechazaba esto como un silogismo reñido con la lógica viva y contradictoria de la guerra y su eterna antagonista: la revolución”.
¡Pero Trotsky insistió en la aplicación del derrotismo revolucionario hasta el final de sus días! La PMP fue una política equivocada basada en un pronóstico exagerado de la inminencia de revoluciones proletarias, y Trotsky no vio que estaba, a fin de cuentas, en contradicción con el derrotismo revolucionario; Trotsky no vivió para ver cómo se desarrollaba la PMP en la realidad, habiendo propuesto esta política apenas tres meses antes de su muerte. En cualquier caso, difícilmente se podría argumentar que es la confusión teórica lo que conduce a los peronistas de extrema izquierda del PTS a despotricar contra el derrotismo “sectario” y defender a la PMP 70 años después.
PMP vs. defensa de la URSS: La desvergüenza retrospectiva del PTS
Tras citar un pasaje de la resolución del SWP de 1940 que codificó la PMP, el PTS comenta ridículamente que “en consecuencia con esta política”, el SWP “destinó un destacamento de militantes a la flota mercante de Estados Unidos”. No debería hacer falta un extenso análisis para darse cuenta de que el trabajo del SWP en la marina mercante no tenía nada que ver con la “política militar proletaria”. El SWP perdió al menos a siete de sus militantes en la marina mercante, algunos de los cuales trabajaban en la peligrosa ruta de Múrmansk en la que convoyes aliados llevaban abastecimientos a la Unión Soviética. Este trabajo genuinamente excepcional fue una expresión no de la PMP, sino del defensismo soviético del SWP, algo que al PTS le conviene no reconocer.
De hecho, una de las principales preocupaciones de Trotsky, que debe de haber desempeñado un papel en la elaboración de la PMP, era el grave peligro que la guerra planteaba a la tierra de la Revolución de Octubre. Pero el PTS desaparece este aspecto del problema, por una buena razón: es una organización que nació a la vida política “independiente” a finales de los años 80 apoyando la contrarrevolución capitalista en la RDA, la URSS y toda Europa Oriental, así como hoy reniega de la defensa militar incondicional de los estados obreros deformados que aún quedan contra el imperialismo y la contrarrevolución interna: formalmente en el caso de China y Vietnam, en tanto que a duras penas balbucea una palabra sobre Corea del Norte, prefiere ignorar la existencia del estado obrero en Laos y en los hechos abandona el defensismo respecto al estado obrero cubano (ver “Cuba: Crisis económica y ‘reformas de mercado’”, Espartaco No. 34, otoño de 2011).
El que el PTS adopte retrospectivamente la PMP, así como su apoyo al absurdo intento de Joubert de reducir el defensismo revolucionario a una efímera exageración polémica de Lenin, está en concordancia con su apoyo a la contrarrevolución “democrática” en los estados obreros degenerado y deformados. Y aún así, el PTS tiene la desvergüenza de publicar, en su introducción a Guerra y revolución, una sección entera dedicada a “La defensa de la URSS” con luengas citas de Trotsky, cuyo contenido entero ha pisoteado en cada coyuntura histórica fundamental en continuidad antirrevolucionaria con sus predecesores morenistas de la Liga Internacional de Trabajadores (LIT) (ver, entre otros, folleto del GEM y la Fracción Trotskista del entonces POS, hoy LTS, “Del morenismo al trotskismo: La cuestión rusa a quemarropa”, 1991).
Por otro lado, debe señalarse que todo el trabajo heroico de los trotskistas durante la Segunda Guerra Mundial —incluyendo, entre otros, el trabajo marítimo del SWP y prominentemente el de la célula de los trotskistas de Brest que publicaba Arbeiter und Soldat (Obrero y Soldado) para distribuir al personal naval alemán— está en contradicción directa con la PMP. Aun así, el PTS tiene el descaro adicional de atacar al SWP por imprimir “a la propaganda sobre la PMP un sesgo un tanto ‘defensista’, aproximándose a una posición que postulaba la ‘necesidad de librar la guerra contra el fascismo hasta el final’”. Pero el SWP de Cannon sí se opuso a la Segunda Guerra Mundial. Debido a que el SWP en aquellos años era un partido genuinamente revolucionario proletario —a diferencia de los impostores seudotrotskistas del PTS—, la PMP nunca cobró vida como una demanda programática y pronto fue archivada en algún cajón, y sus implicaciones socialpatriotas nunca echaron raíz. En cambio, es el PTS quien defiende hoy la proposición de ser “el mejor soldado” en los ejércitos aliados y exige retrospectivamente la conscripción universal para ir a matar británicos en las Malvinas/Falklands.
Contorsiones circenses
El PTS se ve obligado a realizar contorsiones verdaderamente sorprendentes para tratar de establecer “antecedentes” para la PMP en las políticas trotskistas durante la Guerra Civil Española, en el Programa de Transición y, más generalmente, en casi cada referencia que Trotsky haya hecho jamás a la lucha por escindir al ejército horizontalmente en tiempos de agitación revolucionaria para ganar a las tropas al lado del proletariado. Pero esto no era nada nuevo ni tiene nada que ver con la PMP; de hecho, Engels había señalado ya desde 1895 la necesidad de escindir al ejército (ver su introducción a Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850 de Marx), una política que fue, por supuesto, llevada a cabo con éxito en la Revolución Rusa de 1917. Como “La guerra y la Cuarta Internacional” explica, cuando un revolucionario se ve obligado a ir al ejército,
“sigue siendo un luchador, aprende a usar las armas, explica hasta en las trincheras el significado de clase de la guerra, nuclea a los disconformes, los organiza en células, transmite las ideas y consignas del partido, observa cuidadosamente los cambios en el estado de ánimo de las masas, el reflujo de la marea patriótica, el incremento de la indignación, y en el momento crítico llama a los soldados a colaborar con los obreros”.
¡No precisamente “el mejor soldado” en un ejército burgués!
Quizá el más deshonesto de sus intentos es el de establecer un antecedente de la PMP en Lenin. El PTS afirma que en “El programa militar de la revolución proletaria” (septiembre de 1916), “Lenin formula lo que podríamos llamar, sin temor a abusar de los términos, una ‘política militar del proletariado’”. Sería muy amable llamar a esto “abusivo”. Lenin escribió:
“En lo que se refiere a la milicia, deberíamos decir: no estamos por una milicia burguesa, estamos únicamente por una milicia proletaria. Por consiguiente, ‘ni un centavo, ni un hombre’, no sólo para el ejército regular, sino tampoco para la milicia burguesa, incluso en países como Estados Unidos, o Suiza, Noruega, etc... Podemos exigir la elección de los oficiales por el pueblo, la abolición de todos los tribunales militares, iguales derechos para los obreros extranjeros y los nacidos en el país... Además, podemos exigir, digamos, que cada cien habitantes de un país determinado tengan derecho a formar asociaciones de adiestramiento militar voluntario, con libre elección de instructores, pagados por el estado, etc. Sólo en tales condiciones podría adquirir el proletariado adiestramiento militar, para sí, y no para sus esclavizadores; y los intereses del proletariado exigen absolutamente ese adiestramiento” (énfasis en el original).
De manera totalmente explícita, Lenin no está argumentando por el entrenamiento y equipamiento de “obreros-soldados” para ir a luchar contra los alemanes en la Primera Guerra Mundial. Este artículo es una polémica contra la consigna reformista del “desarme”[3] en el cual, al tiempo que enfatiza que la Primera Guerra Mundial es totalmente reaccionaria, señala que no todas las guerras lo son, e insiste en que el proletariado necesita su propia milicia, independiente de la burguesía, para luchar por su propia dictadura y consolidarla. La siguiente oración en el artículo, que el PTS convenientemente omite, deja claro lo anterior:
“La Revolución Rusa [de 1905] demostró que todo éxito del movimiento revolucionario, incluso un éxito parcial, como la toma de una urbe, de una ciudad fabril, o el atraerse a una parte del ejército, obliga inevitablemente al proletariado vencedor a poner en práctica precisamente ese programa” (énfasis en el original).
Como escribimos en PRS No. 2:
“En el curso de la lucha que lleva al establecimiento de un estado proletario, el llamado por el establecimiento de organizaciones obreras de autodefensa es central en el programa revolucionario. Estas organizaciones representan la forma embrionaria del ejército del estado obrero, pero sólo si son completamente independientes del estado burgués. El Programa de Transición, adoptado en la conferencia de fundación de la IV Internacional en 1938, asocia el llamado por escuelas militares obreras y entrenamiento militar con la consigna de ‘completa independencia de las organizaciones obreras del control policiaco-militar’. Pero la PMP exigía que el estado burgués financiara las escuelas militares obreras, inclinándose hacia una posición reformista sobre el carácter del estado capitalista. El llamado ridículo del SWP por el ‘control sindical de la conscripción’ fue más lejos por ese camino”.
En suma, ninguna cantidad de sofistería será suficiente para esconder la verdad que yace en la afirmación que hicimos hace ya 40 años y que aplica de manera aún más apta al PTS hoy día: “Sólo socialchovinistas que apoyen los objetivos bélicos de ‘su’ gobierno pueden levantar razonablemente la PMP” (“Proletarian Military Policy” [Política Militar Proletaria], Revolutionary Communist Youth Newsletter No. 13, agosto-septiembre de 1972, reimpreso en PRS No. 2).
Notas
  1. Entre éstos, se incluyen polémicas correctas de Max Shachtman contra la PMP de finales de 1940 y principios de 1941. Menos de un año antes, sin embargo, Shachtman había roto de manera revisionista con el marxismo mediante la repudiación completa de su metodología filosófica, el materialismo dialéctico, y la traición concreta a la Unión Soviética (con base en su “teoría” del “colectivismo burocrático” según la cual la burocracia soviética no era tal, sino una “nueva clase”), primero en la guerra contra Finlandia en 1939 y luego en la invasión alemana de 1941 (ver “La bancarrota de las teorías sobre ‘una nueva clase’”, Spartacist (Edición en español) No. 30, mayo de 2000). La desviación del SWP respecto del contenido principista del leninismo mediante la PMP fue un regalo para Shachtman —entonces aún en sus inicios como revisionista—, el cual pudo explotar porque no se centraba en sus propias áreas de abandono del marxismo. Sin embargo, diez años después, bajo la presión de la Guerra de Corea, su revisionismo se volvió completo y Shachtman impulsó su propia versión, grotescamente reaccionaria, de la PMP. Regresar
  2. Joubert parece retomar al shachtmanista Hal Draper, quien en 1953-54 publicó un largo, oscuro y confusionista opúsculo titulado “The Myth of Lenin’s ‘Revolutionary Defeatism’” (El mito del “derrotismo revolucionario” de Lenin), a inicios de la primera Guerra Fría antisoviética del imperialismo estadounidense, para justificar la línea tercercampista de que, en caso de una guerra entre EE.UU. y la URSS, ¡los “socialistas” estadounidenses no debían estar por la derrota de su “propia” burguesía! Regresar
  3. De hecho, una versión ligeramente distinta, preparada por Lenin, de este mismo artículo se publicó en diciembre de 1916 como “La consigna del ‘desarme’”. Regresar
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/35/pmp.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.05.21 15:42 ShaunaDorothy Declaración de la Liga Comunista Internacional - ¡Derrotar al imperialismo mediante la revolución obrera—Defender a Serbia! (abril de 1999) (1 - 2)

https://archive.is/rbNL0
Aunque las polémicas contenidas en esta Declaración se refieren a grupos seudosocialistas europeos, estas pueden ser aplicadas a grupos mexicanos como el reformista Partido Obrero Socialista y la centrista Liga de Trabajadores por el Socialismo (hermana menor del PTS argentino) que toman el lado del ELK de Kosovo y la OTAN, rehusándose a defender a Serbia —es decir, Clinton pone las bombas y el POS y la LTS la demagogia “socialista”. Por otro lado, están los estalinoides de la Tecla Indómita y liberales de La Nave Va que se oponen a los bombardeos imperialistas pero desde una perspectiva meramente nacionalista y reformista.
La guerra imperialista contra Serbia es ya la mayor conflagración militar en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Habiendo golpeado a Serbia por semanas con bombas y misiles crucero, hay un crescendo progresivo entre los imperialistas occidentales para una invasión a gran escala de los restos de la república de Yugoslavia dominada por Serbia. Una vez más los Balcanes se han convertido en el barril de pólvora de Europa, llevándonos a todos un paso más cerca de una nueva guerra mundial. Como internacionalistas proletarios luchando por construir un partido mundial de la revolución socialista, la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista) dice: ¡Derrotar al imperialismo mediante la revolución obrera! ¡Defender a Serbia contra el ataque de los EE.UU. y la OTAN! ¡Abajo con las sanciones económicas de las Naciones Unidas! ¡Todas las tropas de EE.UU., la ONU y la OTAN, fuera de los Balcanes!
Una declaración fechada el 25 de marzo de la Spartacist League/U.S. afirmó:
“Cada golpe contra el imperialismo estadounidense en los Balcanes ayudará a debilitar al enemigo de clase, proveyendo así una abertura para que la clase obrera y los oprimidos luchen contra el torrente de ataques asestados por Wall Street y sus agentes políticos, los partidos Demócrata y Republicano. Luchamos por construir el partido obrero revolucionario multirracial, forjado en el crisol de la lucha de clases, que es el instrumento necesario para dirigir a la clase obrera hacia el derrocamiento de este sistema entero basado en el racismo, la explotación y la guerra a través de una revolución socialista que le arranque la industria y el poder a un pequeño puñado de individuos asquerosamente ricos y cree una economía socialista igualitaria.”
En Europa, los brutales ataques imperialistas a Serbia están siendo llevados a cabo por gobiernos capitalistas encabezados por socialdemócratas y exestalinistas. Como el historiador militar Clausewitz dijo una vez, la guerra es la continuación de la política por otros medios. Habiendo demostrado su lealtad a la burguesía en casa al imponer la austeridad capitalista racista, hoy los socialdemócratas son incluso más vigorosos que sus predecesores de derecha haciendo el trabajo sucio del imperialismo en el extranjero. El Berliner Zeitung (25 de marzo) observó: “que un gobierno roji-verde haya mandado unidades del Bundeswehr a una intervención militar por primera vez desde la fundación de la República Federal ha salvado al país de un improductivo conflicto ideológico y político.” Al principio de la guerra las secciones de la Liga Comunista Internacional publicaron inmediatamente declaraciones desenmascarando la propaganda de guerra imperialista y buscando movilizar a los trabajadores del mundo contra sus “propias” burguesías.
La destrucción del estado obrero degenerado soviético dio paso a un agudo incremento en las guerras regionales y en las aventuras militares imperialistas, mientras un nuevo nacionalismo virulento se volvía el motor de la contrarrevolución. Los conflictos interimperialistas, previamente mantenidos a raya por la necesidad de una alianza antisoviética común estallaron de nuevo. Bajo la superficie de la actual unidad de los “aliados” de la OTAN en el bombardeo a Serbia se encuentran rivalidades imperialistas fundamentales en aumento, expresadas en la creciente guerra comercial entre EE.UU. y Europa, al igual que Japón. El mundo post-soviético se parece cada vez más al mundo de antes de 1914. Fueron las maquinaciones imperialistas atizando los odios nacionalistas en los Balcanes las que llevaron directamente a la Primera Guerra Mundial.
Hoy, el bombardeo de la OTAN es un detonador para una conflagración internacional más grande y todavía más sangrienta, que potencialmente arrastraría a Grecia, Turquía y Rusia. Mientras actúa como un policía blando para la OTAN, la denuncia de la Rusia capitalista del ataque militar de EE.UU. y la OTAN en Serbia está en línea con sus ambiciones de afirmarse como un poder imperialista regional. Tanto Rusia como EE.UU. tienen arsenales nucleares enormes, y EE.UU. ya ha mostrado su disposición de utilizar estas armas con la incineración nuclear de Hiroshima y Nagasaki en 1945. ¿Quién puede imaginar que los franceses, los ingleses o los israelíes serían algo más restringidos? El capitalismo es un sistema irracional, y el ímpetu demente de obtener ganancias y poder inherente a este sistema llevará inevitablemente a una tercera guerra mundial nuclear si no es detenido mediante la revolución proletaria internacional.
Los imperialistas hacen llover terror sobre Yugoslavia
La guerra de la OTAN contra Serbia no tiene nada que ver con los “derechos humanos” o la defensa de la población albanesa de Kosovo contra la “limpieza étnica”. Esta guerra no se trata de los albano-kosovares, es una guerra de dominación hecha para realizar los planes estadounidenses a largo plazo de insertar una presencia militar substancial de EE.UU. y la OTAN en Serbia domando o desplazando, si es necesario, a Milosevic. ¿Desde cuándo se preocupan los imperialistas por los pueblos oprimidos? Cientos de miles de inmigrantes son deportados cada año por los gobiernos europeos. De hecho, estos mismos gobiernos entraron en virtual frenesí al pensar que tendrían que abrir sus fronteras a los refugiados de Kosovo.
La LCI sigue la tradición de V.I. Lenin, cuyo “El socialismo y la guerra”, un poderoso manual de internacionalismo proletario escrito en 1915 y circulado clandestinamente entre obreros y soldados a lo largo de Europa, enseña:
“Los partidarios de la victoria del propio gobierno en la presente guerra, lo mismo que los partidarios de la consigna ‘ni victoria ni derrota’, adhieren unos y otros al punto de vista del socialchovinismo. Una clase revolucionaria no puede dejar de desear la derrota de su gobierno en una guerra reaccionaria y no puede dejar de ver que las últimas derrotas militares pueden facilitar su caída.”
Lenin hizo hincapié en que en caso de una guerra imperialista contra una nación pequeña o un pueblo semicolonial, es deber de la clase obrera no sólo luchar por la derrota del “propio” gobierno, sino también defender a las víctimas de la agresión imperialista. En la presente guerra, estamos por la defensa militar de Serbia, sin darle una pizca de apoyo político al régimen de Milosevic. Llamamos por el derecho a la autodeterminación de la población albanesa de Kosovo contra el régimen serbio-chovinista en Belgrado hasta que los separatistas albaneses se convirtieron simplemente en un peón de los designios predadores de la OTAN. Para los marxistas, el derecho democrático de la autodeterminación de los albaneses de Kosovo está ahora necesariamente subordinado a la lucha contra el bombardeo imperialista y la amenaza de invasión.
De hecho, el baño de sangre multilateral nacionalista en los Balcanes fue instigado directamente por los imperialistas en su carrera para destruir a la antigua Yugoslavia a través de la contrarrevolución capitalista. La República Federal Socialista de Yugoslavia nació de la Segunda Guerra Mundial, cuando los partisanos comunistas de Tito lucharon contra la ocupación del Wermatch alemán nazi al igual que contra la Ustasha fascista croata y los monárquicos chetniks serbios. Los partisanos de Tito fueron la única fuerza en Yugoslavia durante la guerra que se opuso al comunalismo. Pero los ideales socialistas y democráticos a los que el régimen de Tito apelaba públicamente fueron enterrados por las deformaciones burocráticas y las limitaciones inherentes al estalinismo, con su programa de construir el socialismo en un solo país. Tito introdujo el “socialismo de mercado”, que abrió a Yugoslavia a la economía imperialista y reforzó las disparidades entre las diversas regiones, alimentando el nacionalismo que resurgía.
Después de la muerte de Tito, la burocracia comenzó a fracturarse a lo largo de líneas nacionales. Milosevic, que promovió las “reformas de mercado” al frente del banco central, comenzó su carrera política apelando al chovinismo por una “ Serbia mayor” particularmente contra los albaneses de Kosovo. En esto, encarnaba el nexo entre la restauración capitalista y el nacionalismo. Pero Milosevic no estaba solo en este sentido. Su contraparte croata, Franjo Tudjman, idolatra a la Ustasha fascista de la Segunda Guerra Mundial —un títere de los nazis alemanes— y el líder bosnio Alija Izetbegovic es un nacionalista rabioso y un reaccionario islámico. Los marxistas se oponen al veneno del nacionalismo y luchan por la unidad clasista de los trabajadores de Serbia, Croacia, Eslovenia, Bosnia, Macedonia, Montenegro y Kosovo para derrocar a todos los sangrientos regímenes nacionalistas de la región, desde Milosevic a Tudjman. ¡Por una Federación Socialista de los Balcanes!
La crisis terminal de la Yugoslavia titoista vino a principios de 1991, cuando los gobiernos nacionalistas de derecha recién electos en Croacia y Eslovenia declararon su secesión del estado federado. Alemania entró en escena para aplanar a sus aliados Europeos para que reconocieran su independencia. EE.UU. se unió entonces a Alemania poniendo todo su peso detrás de una Bosnia independiente bajo la dirección de fuerzas nacionalistas musulmanas. En Croacia, los Estados Unidos y Alemania proveyeron al régimen fascistoide de Tudjman no sólo con grandes cantidades de armamento moderno, sino también con entrenamiento y asesores de alto nivel. Esto le permitió al ejército croata a mediados de 1995, en conjunto con el ataque aéreo de la OTAN, derrotar a las fuerzas serbias. Cientos de miles de serbios fueron expulsados por las fuerzas croatas en el mayor acto individual de “limpieza étnica” de la guerra. Al mismo tiempo, EE.UU. financiaba y armaba secretamente a los asesinos fundamentalistas islámicos en Bosnia incluyendo a los asesinos muyajedin que lucharon contra el ejército soviético en Afganistán.
Euro “socialistas”
La guerra es una prueba decisiva para los revolucionarios. Trotsky insistió en que una posición proletaria en la guerra requería “una ruptura verdadera y completa con la opinión pública oficial sobre la cuestión más candente de la ‘defensa de la patria’.” La falsa izquierda prueba el punto de Trotssky por la negativa. Se unen al grito de guerra imperialista sobre el “pobrecito Kosovo” mientras rechazan la defensa de Serbia, cuyo derecho mismo a la existencia nacional está bajo el ataque de los poderes imperialistas. A pesar de una chapa pacifista de oposición al bombardeo, marchan unidos detrás de los objetivos bélicos de sus propios imperialismos y de los gobiernos socialdemócratas o frentepopulistas, cuyas elecciones apoyaron. El camuflaje: detener el bombardeo de la OTAN; el mensaje: váyanse a la guerra en los Balcanes con tropas terrestres bajo el control de la Unión Europea (UE). Para los izquierdistas de la “muerte del comunismo” de hoy, que hace mucho abandonaron toda convicción en la capacidad revolucionaria del proletariado, ¡los sanguinarios imperialistas —estén bajo la bandera de la ONU, de la UE o de la OTAN— son el medio para llevar los “derechos humanos” a los oprimidos del mundo!
En su propaganda supuestamente “antibélica”, la “izquierda” europea está actuando simplemente como el vocero de sus propias burguesías imperialistas, cuyos intereses ciertamente no son los mismos. “La asociación con la OTAN en la crisis yugoslava es simplemente una capa que cubre las grandes diferencias entre los EE.UU. y sus aliados europeos” dijo un antiguo oficial de la ONU al Chronicle de San Francisco. El mismo artículo (15 de abril) citó a un rango de personas de izquierda a derecha “que veían la intervención en Kosovo como un esfuerzo apenas disfrazado de imponer la voluntad de Washington en el futuro de Europa.” En Francia, el Chronicle notó: “los comentarios en los periódicos son tan constantemente hostiles a EE.UU. que un lector bien podría imaginar que París está en guerra con el Pentágono y no contra el ejército yugoslavo”, mientras el antiguo canciller alemán Helmut Schmidt se quejó de estar “agarrado del cuello por los estadounidenses”.
Así, la “izquierda” abre terreno a su propia clase dominante capitalista: su “antiamericanismo” es un substituto barato y un obstáculo al internacionalismo proletario antiimperialista. Nadando con la corriente de la “opinión pública” burguesa, las consignas de la “izquierda” coinciden con la de los fascistas descarados; por ejemplo, en Alemania los nazis levantan el llamado “¡Ni una gota de sangre alemana por intereses extranjeros!”.
Probablemente los más descarados de los “izquierdistas” pro-guerra sean los antiguos partidos estalinistas, ejemplificados por el PC francés, que está desde luego en el gobierno. Titulado: “Europa y Francia deben participar en la construcción de la paz”, un folleto firmado por el PCF junto con la Ligue Communiste Revolutionnaire (LCR) en Rouen se quejaba de que el bombardeo de la OTAN no se ha desecho de Milosevic: “¡Milosevic aún está en su lugar! ¡Los albaneses están siendo cazados o masacrados! Estos son los primeros resultados de la aventura militar. En contraste, la paz en la región implica apoyo activo y determinado a las débiles fuerzas sociales y democráticas que luchan contra las dictaduras nacionalistas y por los derechos de las minorías étnicas.”
Los falsos trotskistas de la LCR, la organización francesa del Secretariado Unificado (S.U.), son más explícitos al tocar los tambores de guerra en su propia prensa. La LCR llamó abiertamente por la intervención militar imperialista en Kosovo bajo la Organización para la Cooperación y Seguridad de Europa (OSCE) —un bloque militar dominado por Europa— o las Naciones Unidas. En su número del 1§ de abril, Rouge declaró:
“La OTAN no era la única, y sobre todo no la mejor, pieza clave para un acuerdo. Las condiciones para una fuerza policiaca multinacional (compuesta principalmente de serbios y albaneses) podrían ser encontradas bajo el auspicio de la OSCE para hacer cumplir un acuerdo de transición.”
A la semana siguiente una declaración de Rouge llamaba por un acuerdo con Serbia que pudiera ser vigilado por “una fuerza multinacional bajo el control de la ONU”. La ONU —verdaderamente una cueva de ladrones y sus víctimas— ha sido un instrumento del militarismo imperialista desde la guerra de 1950-53 contra el estado obrero deformado de Corea del Norte hasta la masacre de decenas de miles de iraquíes en la guerra de 1991 en el Golfo Pérsico.
El S.U. de Alain Krivine está actuando como el vocero de los intereses del imperialismo francés, contraponiendo a la intervención de la OTAN dominada por EE.UU. el llamado por una fuerza expedicionaria imperialista Europea en los Balcanes. Rifondazione Comunista (RC) en Italia y el PDS en Alemania (al igual que algunos miembros del SPD, como el expresidente del partido, Oskar Lafontaine) promueven mucho el mismo tipo de antiamericanismo. Aunque el gobierno de EE.UU. es la principal potencia militar imperialista, este intento de pintar a los estados imperialistas europeos como más benévolos que los EE.UU. no es sino vil socialpatriotismo. ¿Supuestamente, entonces, la burguesía alemana de Auschwitz es moralmente mejor que su contraparte estadounidense? ¿Y qué hay de la sucia historia del colonialismo francés en Argelia e Indochina o la historia del imperio británico de saqueo y asesinato en Irlanda, el subcontinente indio y el Medio Oriente? Y fue la burguesía italiana la que inventó los campos de concentración en Libia, la que usó por primera vez gas venenoso contra la población etiope y la que llevó a cabo innumerables actos de carnicería en los Balcanes durante la Segunda Guerra Mundial.
La organización seudotrotskista francesa Lutte Ouvrière (LO) tiene una bien merecida reputación por adaptarse a los atrasados prejuicios de la clase obrera al ignorar la opresión especial, ya sea ésta opresión de la mujer, homofobia, racismo o la cuestión nacional en Francia, ya que junto con el resto de la falsa izquierda niega el derecho a la autodeterminación de los vascos en Francia. Pero ellos también se han vuelto repentinamente campeones del derecho a la autodeterminación del pueblo de Kosovo. En una editorial en su número del 9 de abril, el líder de LO Arlette Laguiller escribe: “Si el gobierno francés, al igual que otros gobiernos occidentales, estuviera ayudando realmente a los kosovares, sería evidente y no veríamos las líneas interminables de refugiados que vemos en la TV.” A pesar de su supuesta oposición a los ataques militares de la OTAN, la lógica de esta posición es que los imperialistas deberían intervenir más decididamente y aplastar realmente a los serbios. Satanizando a Milosevic —en vez de a los imperialistas— como el principal enemigo en este conflicto, LO sirve como un apologista de izquierda para la burguesía.
En la misma línea, la minúscula International Bolshevik Tendency (IBT), que desprecia la independencia de Quebec y es notoria de manera más general por su indiferencia ante los derechos de los pueblos oprimidos, como los católicos de Irlanda del Norte, hoy aúlla por la “independencia para Kosovo” —aparentemente sólo luchan por la independencia de aquellos que tienen patrocinio imperialista—.
En Italia, Rifondazione predica confianza en la ONU y llama por una conferencia de potencias capitalistas europeas para resolver la crisis de los Balcanes. RC se revuelca en el antiamericanismo para darle una coartada a su apoyo a su propia clase gobernante. El llamado de RC para cerrar la base aérea de la OTAN en Italia es levantado desde la perspectiva del nacionalismo italiano y en el interés de una Europa capitalista más fuerte dirigida contra sus rivales imperialistas (como EE.UU.). Nosotros los trotskistas apelamos no al estado burgués, sino al proletariado italiano para movilizar acciones obreras contra las bases de EE.UU. y la OTAN, desde las que está siendo lanzada una guerra mortal contra los intereses de todos los trabajadores —serbios, italianos, albaneses y estadounidenses—. Nosotros decimos: ¡Aplastar a la alianza contrarrevolucionaria de la OTAN a través de la revolución obrera!
Un suplemento de cuatro páginas del 10 de abril de Proposta, la flácida “oposición de izquierda” de RC no llama nunca por el retiro inmediato de las tropas italianas de los Balcanes. Proposta apoyó al previo gobierno burgués de “Olivo”/RC que invadió Albania.
El socialchovinismo es la defensa del “interés nacional”; es decir, llamar a la clase obrera a identificarse con los fines imperialistas de la clase dominante capitalista. Significa el abandono explícito de la lucha de clases por parte de los dirigentes sindicales procapitalistas. Así, los burócratas italianos del Cgil-Cisl-Uil retiraron su llamado a una huelga de ferrocarriles apenas estalló la guerra. ¡Los trabajadores serbios no son los enemigos de los trabajadores ferroviarios italianos! ¡El principal enemigo es la burguesía italiana!
Como afirmó Lenin: “El contenido ideológico y político del oportunismo y del socialchovinismo es uno y el mismo: la colaboración de las clases en vez de la lucha entre ellas, la renuncia a los medios revolucionarios de lucha y la ayuda a ‘su’ gobierno en la difícil situación por la que atraviesa, en lugar de la utilización de sus dificultades para la revolución.” Los líderes sindicales reformistas son sobornados con las migajas de las ganancias capitalistas. En Francia los sindicatos obtienen más ingresos del estado y los capitalistas que de sus miembros. Grupos seudoizquierdistas como LO y la LCR emulan esta corrupción política tomando sus subsidios financieros del estado burgués. ¡Pero el que paga las cuentas dicta el compás político! ¡Luchamos por la completa independencia de los sindicatos del estado burgués!
Bajo el impacto de una guerra de gran importancia en Europa, que involucra a las potencias imperialistas, presencíamos el espectáculo de los “revolucionarios” y “los antiimperialistas” de otros tiempos, uniéndose a las marchas proimperialistas de guerra. Los centristas de Workers Power se unieron a la profundamente laborista Alliance for Workers Liberty [Alianza por la Libertad de los Trabajadores] en una marcha de “Ayuda obrera a Kosovo” el 10 de abril, que estaba dominada por banderas de la OTAN y albanesas y con pancartas que gritaban “buena suerte, OTAN” y “OTAN, es ahora o nunca”. La “Ayuda obrera a Kosovo” está moldeada en la “Ayuda obrera a Bosnia”, iniciada en 1993, que, bajo la guisa de proveer ayuda humanitaria a los trabajadores en Bosnia, promovió el apoyo al gobierno Bosnio musulmán y trabajó hombro con hombro con las tropas de la ONU en la guerra fratricida entre serbios, croatas y musulmanes por lo que sirvió como el disfraz para la intervención militar imperialista dirigida en contra de los serbios bosnios.
Una declaración distribuida en una reunión pública el 30 de marzo en la ciudad de Londres por la internacional de WP, la League for a Revolutionary Communist International (LRCI, Liga por una Internacional Comunista Revolucionaria), llamó a defender a los serbios contra el ataque de la OTAN —¡“aunque no en Kosovo al que no tienen el derecho de ocupar”!—. Al mismo tiempo, WP alienta a los separatistas albaneses “a tomar ventaja total del bombardeo imperialista para expulsar a las fuerzas ‘yugoslavas’”, y añaden “si la principal preocupación [de Clinton y de Blair] fueran los kosovares reconocerían su estatidad, y le darían al ELK (Ejército de Liberación de Kosovo) las armas para expulsar a las tropas serbias”. Esto es una descarada apelación a los imperialistas de la OTAN.
Workers Power ha apoyado de hecho cualquier fuerza reaccionaria en los Balcanes (incluso en Serbia) siempre y cuando esté opuesta a Milosevic, el principal enemigo actual de los imperialistas. Así, en junio de 1991 cuando el IV Reich alemán estaba maquinando la destrucción del estado obrero deformado yugoslavo, llamaron por el reconocimiento inmediato de las declaraciones de independencia capitalistas restauracionistas de Eslovenia y de Croacia. Un año después, el afiliado austríaco de WP, el ArbeiterInnenstandpunkt, estuvo involucrado en un “frente unido” con la rama local del Renacimiento Nacional Serbio de Vuk Draskovic, una organización de monarquistas gran serbios y chetniks, en aquel entonces en oposición a Milosevic. Durante los ataques aéreos de la OTAN en 1995, WP se negó incluso en papel a defender a los serbios bosnios en contra del imperialismo.
No podría ser más claro que los falsos izquierdistas son socialchovinistas cuya línea de fondo es apoyar las metas de la guerra imperialista en los Balcanes, pese a las contorsiones teóricas que hacen al tratar de reconciliar su oposición de palabra a la OTAN con su apoyo al separatista Ejército de Liberación de Kosovo, que es ahora un simple peón de la OTAN. En contra de los socialchovinistas de estas épocas, Lenin polemizó contra Karl Kautsky, un líder central del SPD alemán quien durante la primera guerra interimperialista mantuvo “fidelidad de palabra al marxismo con la subordinación, en los hechos, al oportunismo”. Lenin escribe que “Kautsky ‘concilia’ el pensamiento fundamental del socialchovinismo, la aceptación de la defensa de la patria en la guerra actual, con una supuesta concesión a la izquierda, bajo la forma de abstención al votarse los créditos, con la manifestación verbal de una postura oposicionista, etc.” (Lenin, “El socialismo y la guerra”, 1915). Pero los “izquierdistas” de nuestros días, como Workers Power, están ciertamente mucho más a la derecha de Karl Kautsky.
Fue necesario el inicio de la primera guerra imperialista mundial (la Primera Guerra Mundial) y una orgía de chovinismo para destrozar a la II Internacional y para que los “socialistas” de aquella época dirigieran a la clase trabajadora a la matanza. Hoy, conforme son arrojadas las primeras bombas sobre los pueblos de los Balcanes, los que se hacen pasar por la “izquierda” ya se habían postrado desde antes ante su propio imperialismo. Frente a la Primera Guerra Mundial, Lenin llamó a los obreros a hacer de la guerra interimperialista una guerra civil en todos los países beligerantes, exigiendo una escisión de los auténticos socialistas de la II Internacional.
La postración ideológica de la falsa izquierda ante el imperialismo refleja sus muchos años de apoyo al imperialismo occidental contra la Unión Soviética en nombre de la “democracia” y “los derechos humanos”. Mientras existieron la Unión Soviética y los estados obreros deformados de Europa Oriental, como trotskistas, llamamos por su defensa militar incondicional contra el imperialismo y la contrarrevolución interna. Luchamos por una revolución política proletaria para echar a las burocracias estalinistas nacionalistas. En contraste, la falsa izquierda apoyó a todo tipo de fuerzas procapitalistas en el nombre del “antiestalinismo”. El capitalista de estado Socialist Workers Party británico (SWP, Partido Obrero Socialista) de Tony Cliff y sus satélites, y falsos trotskistas como el S.U. y Workers Power (éste último con algunas contradicciones) todos se opusieron a la intervención del Ejército Rojo en Afganistán, el último acto objetivamente progresista de la burocracia del Kremlin. A principios de los 80 se unieron en ferviente apoyo a la Solidarnosc polaca patrocinada por la CIA y el Vaticano, que estuvo en la primera línea de la campaña por la restauración capitalista en Europa Oriental. Una década más tarde, todos estos grupos vitorearon a Yeltsin y sus “demócratas” proimperialistas mientras lanzaban la contrarrevolución que destruiría la Unión Soviética.
El SWP, que se regocijó cuando el nuevo laborismo fue electo, sigue al laborismo de “izquierda” de Tony Benn, al decir, “Tony Benn se opuso a la guerra de las Malvinas, a la Guerra del Golfo y a esta guerra” (folleto del SWP, “Alto a la guerra”, abril de 1999). Tony Benn es un nacionalista de la “pequeña Inglaterra” quien llamó por sanciones de la ONU durante la Guerra del Golfo y que ahora se queja de que el bombardeo no tiene la autorización de la ONU. Mientras tanto, la prensa del Socialist Party (antes “Militant”) llama por la “acción obrera para derrocar a Milosevic” (Socialist, 16 de abril) mientras que, no es necesario decirlo, nunca llaman a los obreros británicos a derrocar al capitalismo británico.
Políticamente aparte de la multitud británica del “pobrecito Kosovo”, está el Socialist Labour Party (SLP, Partido Laborista Socialista), dirigido por el lider de los mineros, Arthur Scargill. Un comunicado de prensa del SLP del 24 de marzo, cita a Scargill y tacha correctamente al Primer Ministro del Partido Laborista, Tony Blair, de asesino. Señalaba la hipocresía de los imperialistas, indicando que “la Gran Bretaña sigue ocupando parte de Irlanda”. Sin embargo, la declaración de Scargill de que el bombardeo se realiza “sin siquiera la hoja de parra de una resolución de seguridad de las Naciones Unidas” implica confianza en esa institución de los imperialistas. Una declaración más izquierdista hecha por el Normanton Constituency del SLP se titula: “Defender a Yugoslavia e Irak —Luchar contra el imperialismo”. La declaración señala correctamente al New Labour Party de Blair como “antiobrero, proimperialista”. Dice, “Nosotros creemos firmemente en el principio del derecho de las naciones a la autodeterminación, y en el caso de Yugoslavia eso significa el derecho de una nación soberana a resolver sus propios problemas.” Sin embargo, las dos declaraciones del SLP son acríticas sobre el virulento chovinismo serbio de Milosevic.
http://www.icl-fi.org/espanol/oldsite/SERBIA.HTM
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.02.08 08:24 Miguel-AR De Charlíes y titireteros

Hace poco más de un año toda una campaña perfectamente programada al grito de "je suis" pretendía aparentemente ser un grito en favor de la libertad de expresión, en base al atentado sufrido por una revista islamófoba en Francia. Allí se dieron cita hasta los mayores criminales del mundo todos unidos al coro de "je suis". Aquí nos trajeron la secuela y todo el mundo desde el presidente del gobierno hasta casi el último de los ciudadanos era "je suis". Todo fuera por la libertad de expresión, la sacrosanta libertad de expresión decían entonces políticos, prensa y toda la ralea nacional, todos eran "je suis".
Poco más de un año ha pasado, y todos aquellos "je suis" amantes de la libertad de expresión parecen haberse tornado en algo más patrio, en Torquemadillas al uso, jaleando el gran crímen de dos titireteros granadinos perpetrado en la capital del imperio que nunca fue, el foro, la movidilla capital de esa pequeña y acomplejada España. El gran crimen de dos titiriteros para los que no hay derecho al "je suis".
Pobres titiriteros que a pesar de llegar desde Granada no han comprendido que tanto en Francia como en España no es la leña al mono sino la leña al moro lo que está exento de todo delito, lo único para lo que se puede reclamar el "je suis". Ilusos aquellos que pensaban que el aquelarre de "líderes mundiales" que aquellos días se hicieron una foto cerca de la manifestaron en París, desde Netanyahu hasta Rajoy pasando por el ínclito François Hollande tenían el más mínimo interés en eso de la libertad de expresión.
Menos mal que yo nunca fui un "je suis".
submitted by Miguel-AR to podemos [link] [comments]


2015.08.25 09:33 RaulMarti ¡PORQUÉ ALEMANIA NO PUEDE REPATRIAR SU ORO DE EEUU ?

De” RT.sepa más” Publicado: 27 jun 2014 17:42 GMT 7.3K870873 . Lisi Niesner
Alemania es el segundo país con mayores reservas bancarias de oro del mundo después de EE.UU. El 45% de las reservas germanas están depositadas en la Reserva Federal de EE.UU. El problema es que no puede hacerlas llegar a Berlín.
La estrategia del banco central de Alemania, el Bundesbank, a la hora de comprar oro en bolsas extranjeras siempre fue depositarlo en los bancos de los países de compra en lugar de importarlo, argumentando que de esa manera se evitaban los costes de transporte si en algún momento era necesario revender el metal. Según la cifra oficial, actualmente el total de las reservas alemanas de oro alcanza las 3.386 toneladas.
En enero de 2013 el Bundesbank anunció que cambiaba de estrategia y que quería repatriar a Alemania tanto las 374 toneladas depositadas en el Banco de Francia en París como las 300 toneladas almacenadas en la Reserva Federal de Nueva York. EE.UU. pidió un plazo de siete años para completar la operación. 18 meses después, Berlín ha logrado recuperar solo 37 toneladas en total: 32 toneladas procedentes de París y solo 5 toneladas del oro guardado en Nueva York.
Este 23 de junio la agencia de noticias Bloomberg informó de que el Gobierno de Angela Merkel decidió "eliminar un potencial irritador" en las relaciones entre Berlín y Washington y abandonó la idea de la repatriación, concluyendo que "almacenar la mitad de nuestros lingotes en el extranjero es prudente al fin y al cabo". "Los estadounidenses están cuidando bien de nuestro oro. Objetivamente, no hay ninguna razón para desconfiar", cita Bloomberg al portavoz presupuestario de la Unión Demócrata Cristiana (el partido de Merkel) en el Parlamento, Norbert Barthle, haciendo referencia a una entrevista con el político alemán.
"Lógicamente, esto ha provocado nuevos interrogantes sobre si el oro alemán todavía está en las cajas fuertes de Manhattan o si fue fundido, arrendado o incluso vendido", comenta el portal zerohedge.com. El portal cita al líder del movimiento '¡Repatrien nuestro oro!', Peter Boehringer, quien destaca que no hay ninguna prueba de que las 1.500 toneladas del oro alemán de las cajas fuertes neoyorquinas sigan intactas
. Según adelanta Boehringer, su movimiento continuará con la campaña pública por la repatriación de los lingotes.
submitted by RaulMarti to podemos [link] [comments]


2015.08.25 09:21 RaulMarti ¿PORQUÉ ALEMANIA NO PUEDE REPATRIAR SU ORO DE EEUU ?

DE "RT.Sepa más" Publicado: 27 jun 2014 17:42 GMT 7.3K870873 Lisi Niesner
Alemania es el segundo país con mayores reservas bancarias de oro del mundo después de EE.UU. El 45% de las reservas germanas están depositadas en la Reserva Federal de EE.UU. El problema es que no puede hacerlas llegar a Berlín.
La estrategia del banco central de Alemania, el Bundesbank, a la hora de comprar oro en bolsas extranjeras siempre fue depositarlo en los bancos de los países de compra en lugar de importarlo, argumentando que de esa manera se evitaban los costes de transporte si en algún momento era necesario revender el metal. Según la cifra oficial, actualmente el total de las reservas alemanas de oro alcanza las 3.386 toneladas.
En enero de 2013 el Bundesbank anunció que cambiaba de estrategia y que quería repatriar a Alemania tanto las 374 toneladas depositadas en el Banco de Francia en París como las 300 toneladas almacenadas en la Reserva Federal de Nueva York. EE.UU. pidió un plazo de siete años para completar la operación. 18 meses después, Berlín ha logrado recuperar solo 37 toneladas en total: 32 toneladas procedentes de París y solo 5 toneladas del oro guardado en Nueva York.
Este 23 de junio la agencia de noticias Bloomberg informó de que el Gobierno de Angela Merkel decidió "eliminar un potencial irritador" en las relaciones entre Berlín y Washington y abandonó la idea de la repatriación, concluyendo que "almacenar la mitad de nuestros lingotes en el extranjero es prudente al fin y al cabo". "Los estadounidenses están cuidando bien de nuestro oro. Objetivamente, no hay ninguna razón para desconfiar", cita Bloomberg al portavoz presupuestario de la Unión Demócrata Cristiana (el partido de Merkel) en el Parlamento, Norbert Barthle, haciendo referencia a una entrevista con el político alemán.
"Lógicamente, esto ha provocado nuevos interrogantes sobre si el oro alemán todavía está en las cajas fuertes de Manhattan o si fue fundido, arrendado o incluso vendido", comenta el portal zerohedge.com. El portal cita al líder del movimiento '¡Repatrien nuestro oro!', Peter Boehringer, quien destaca que no hay ninguna prueba de que las 1.500 toneladas del oro alemán de las cajas fuertes neoyorquinas sigan intactas. Según adelanta Boehringer, su movimiento continuará con la campaña pública por la repatriación de los lingotes.
submitted by RaulMarti to PlazaComunidadMadrid [link] [comments]